domingo, 11 de enero de 2009

EL ENTORNO

El plantel 4, del Colegio de Bachilleres, donde laboro se encuentra ubicado en la Colonia CTM Culhuacán, en la Delegación Coyoacán. El nivel socioeconómico del área y de la institución es medio bajo. Este espacio se encuentra perfectamente comunicado, entre las calles principales se encuentran la Miramontes, el eje 3, calzada de la Virgen y Santa Ana. Cuenta con todos los servicios como son agua, electricidad, calles pavimentadas y alumbradas. Alrededor del Plantel existen escuelas primarias, secundarias y escuelas de nivel medio superior públicas y privadas.
También cuentas con centros deportivos y de diversión como el Parque de los Coyotes y la Alameda del Sur. Cuenta con bibliotecas, casas de cultura, centros de Internet, teatros y cines. En cuanto al sistema de salud, muy cerca se encuentra un hospital del IMSS, centros de salud privados y un hospital de la Marina, que inauguraran en cualquier momento. En cuanto a seguridad, alrededor del plantel se observa vigilancia por medio de patrullas, especialmente a la hora de entrada y salida de los chicos.
Todos estos elementos los encuentran los estudiantes, no solo fuera sino también dentro del plantel, y sin costo alguno, todo es cuestión de que aprovechen todas las instalaciones de la institución.
El colegio ofrece las herramientas suficientes para que desarrollen sus habilidades, conocimientos y destrezas; es decir todos los elementos para que puedan desempeñarse eficientemente en el ámbito educativo como en el laboral. Que aprovechen la apertura y la nueva relación que se esta dando entre docentes y estudiantes. Sin olvidar, por parte del docente que todos estos elementos influyen en el aprendizaje de los jovenes.
Como en todo, también existe un pero, porque alrededor del Colegio también se encuentran espacios donde venden bebidas a menores de edad, drogas. Lugares donde pueden jugar apuestas y tatuarse el cuerpo.
En general, el espacio físico donde se encuentra el colegio cuenta con todos los servicios. Cabe destacar que aunque los servicios no son los más eficientes, todos estos elementos proporcionan un entorno adecuado para que los jóvenes se desarrollen adecuadamente. Sin embargo ello no quiere decir que ellos no se encuentren expuestos a las malas compañías que los inciten a faltar a clase, a ingerir bebidas embriagantes o drogas, o la delincuencia, problemas sociales a los que todos estamos expuestos. Elementos que no podemos modificar pero que tampoco debemos dejar pasar. Como docentes, tenemos la obligación de hacer patente a los chicos los problemas a los que se enfrentan y los riesgos que corren al elegir amigos no adecuados y adentrarse a los ahora llamados “antros” de diversión.

lunes, 5 de enero de 2009

Mi aventura de ser docente.


¿Cómo percibo mi docencia?

La docencia la percibo como una gran oportunidad para entrar al mundo de los jóvenes, como un reto al cual hay que ir superando día con día, como un espacio para comunicarme con el mundo actual tan cambiante y como una forma para innovar.
La docencia es un espacio que me permite ser libre, que me abre la puerta para transmitir el conocimiento a estudiantes que se encuentran en una de las etapas más cambiantes de la vida y que me brinda la oportunidad de ver su crecimiento.
Yo imparto las asignaturas de Introducción a las Ciencias Sociales I; en el primer semestre y Estructura Socioeconómica de México; en el sexto semestre. Es decir, me toca ver a los chicos desde que entran al bachillerato hasta que finalizan. He tenido la oportunidad de ver a los jóvenes crecer y de impartirles clases en el primero y el último semestre del bachillerato. Para mi ha sido un orgullo ver este proceso, como inician, un poco inseguros, la mayoría sin saber que estudiar, temerosos, enfrentando a nuevos amigos y profesores. Pero al final, se observan más seguros, enfrentando nuevos retos, preocupados por su futuro, incluso su rostro a dejado de ser de adolescente, se ha transformados, claro parte de su desarrollo.
Por eso considero a la docencia como una gran oportunidad y un gran reto. Porque no solo los rostros cambian, sino también la forma de lograr un aprendizaje significativo. Las competencias que pretendemos crear en los jóvenes van de la mano con la innovación, con el compromiso y el deseo de superación.



Mi confrontación con la docencia.

La docencia ha sido todo un reto. Soy economista y trabaje en la Secretaría de Hacienda, hubo cambios en mi vida profesional y personal y decidí entrar al campo de la docencia. Mi esposo, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, influyo en mí sin proponérselo, sin tener la menor idea de que su profesión me estaba encaminando a la mía.
Inicie mi docencia en una institución privada. No fue una grata experiencia para mi porque no me sentía libre; ni en mi forma de transmitir el aprendizaje, ni en la forma de evaluar, ni en mi propio comportamiento. Al poco tuve la oportunidad de ingresar como docente al Colegio de Bachilleres, plantel 15. Un plantel pequeño, el cual me brindo la oportunidad de ejercer mi docencia en forma libre. Ahora imparto clases en el plantel 4 del Colegio de Bachilleres y estoy muy contenta.
Al iniciar mi docencia, me enfrente con jóvenes que por supuesto tenían intereses diferentes a los míos, veían al mundo en forma diferente, manejaban un lenguaje diferente y que veían al mundo del conocimiento en forma completamente opuesta a la mía. Yo me preguntaba ¿Qué hacer? ¿Cómo involucrarlos? ¿Cómo interesarlos? y lo más importante ¿Qué debo hacer para entenderlos? ¿Qué necesito?, la forma tradicional en la que yo me desenvolví no esta funcionando, debo evolucionar. Fue todo un reto; y continua siéndolo. Afortunadamente, el Colegio de Bachilleres nos ofrece a los docentes cursos de actualización los cuales para mí han sido excelentes y no pierdo oportunidad de tomarlos cada semestre.
Aunque mi experiencia como docente es poca, considero que he aprendido mucho y que me falta mucho por aprender. La docencia a nivel medio superior es un gran compromiso, los jóvenes se encuentran en una etapa de crecimiento tanto intelectual como físicamente, y para mi es tan motivador ser parte de ello, de cooperar aunque se un poquito para ayudarlos en su desarrollo profesional y personal.
La docencia cada vez nos exige más, ya no funciona la enseñanza tradicional, el profesor que se la pasaba explicando frente al pizarrón, ni repetir mil veces una palabra, ya no funciona. Esto quedo atrás, ahora es tiempo de crear competencias, de ser participes, de interactuar profesores y alumnos, de apoyarnos y ayudarnos. Hay que generar nuevas herramientas y nuevas técnicas para el aprendizaje, para ir acorde a los cambios que esta mostrando la sociedad en general. El tomar esta especialización es lo que nos permite innovar y estar en contacto con los cambios y retos a los se están enfrentando los jóvenes. Es una forma de actualizarnos, de superarnos como docentes para continuar vigentes.